Aunque el sistema de escape es una parte importante de su vehículo, también es susceptible a daños y mal funcionamiento. Estas son algunas fallas comunes del sistema de escape:
1. Fugas de escape: cualquier agujero o grieta en el tubo de escape o en el conducto de escape puede causar fugas de escape. Esto no sólo aumenta el ruido, sino que también reduce el rendimiento del motor y provoca que los gases de escape se filtren al vehículo, lo que resulta perjudicial para la salud de los pasajeros.
2. Falla del convertidor catalítico: el convertidor catalítico es un componente importante del sistema de escape que se utiliza para reducir las emisiones nocivas. Si el convertidor catalítico falla, es posible que el vehículo no pase la prueba de emisiones de escape y los gases de escape emitidos puedan ser más dañinos.
3. Silenciador dañado: La función principal del silenciador es reducir el nivel de ruido. Si el silenciador está dañado o bloqueado, aumentará el ruido y el vehículo se volverá ruidoso.
4. Problemas con el sensor de oxígeno: el sensor de oxígeno monitorea el nivel de oxígeno en los gases de escape y ayuda al sistema de control del motor a ajustar el proceso de combustión. Si el sensor de oxígeno falla, puede provocar una combustión incompleta y mayores emisiones de escape.
5. Óxido del tubo de escape: debido a la exposición a condiciones climáticas y de la carretera adversas, el tubo de escape es susceptible a la oxidación y la corrosión. Un tubo de escape oxidado puede volverse quebradizo y eventualmente desarrollar agujeros.







